¿Y si con encontrar trabajo no es suficiente?

María* es una participante del programa de empleo para el que trabajo. Ha hecho todo lo que le íbamos diciendo que tenía que hacer. Ha participado en acciones formativas, se ha inscrito en ofertas de empleo, ha hecho autocandidatura, y hasta se ha abierto un perfil en LinkedIn y ha empezado a mover su red de contactos. Después de unos buenos cuantos meses de búsqueda, por fin ha conseguido encontrar empleo. Y yo me alegro un montón y me emociono, porque además es una persona con familia a sus espaldas, con la necesidad de tener ingresos, pero también con inquietudes profesionales, con ganas de crecer personal y laboralmente. El trabajo que ha encontrado no tiene que ver directamente con el sector en el que ella es profesional (tiene 6 años de experiencia), pero aún así es una oportunidad de ponerse en marcha otra vez después de mucho tiempo sin una actividad remunerada (parada parada no ha estado nunca) y tiene la intención de seguir buscando algo “de lo suyo”, pero ahora con la tranquilidad que da tener las espaldas cubiertas por un sueldo.

Al poco de empezar a trabajar, empiezan los peros. Primero me cuenta que las horas de trabajo no se corresponden con lo que pone en el contrato. No es que varíe la cosa por unas pocas horas, no. Es que en el contrato pone que trabaja 10 horas a la semana y ella hace eso a veces en un solo día y trabaja 6 días a la semana. Luego resulta que el sueldo tampoco es exactamente como le habían dicho, no cobra por horas, sino por habitaciones (el trabajo que ha encontrado es de camarera de pisos). Las compañeras, en cuanto tienen un poco de confianza con María, no hacen más que echar pestes de la empresa y del trabajo. Lo último que me llega es que ese día que libra a la semana, no es tal. Se ha dado cuenta de que, como cobra por habitación que limpia, pues ese día no cobra, claro, porque no está trabajando. O sea, que no tiene días libres, sino días sin trabajo y sueldo.  Ahora tiene un sueldo muy bajo, que no le permite hacer una vida realmente autónoma (sigue dependiendo en gran medida del apoyo de su familia) y además mucho menos tiempo y energía para continuar con una búsqueda de empleo realmente efectiva que la lleve a un trabajo más acorde con sus capacidades y su experiencia. Este es el panorama.

Desde principios de año tengo la sensación de que el mercado laboral se está moviendo: me parece percibir más ofertas de trabajo en los portales, ayudo a mis usuarixs a preparar más entrevistas y me constan más contratos firmados que a la misma altura del año pasado. Pero la calidad del trabajo es nefasta, las condiciones son lamentables y, muchas veces, nuestra actitud ante esto también deja bastante que desear. Todavía escucho algunos comentarios en plan “pues tendría que dar gracias por encontrar un trabajo” o “ya nos estamos quejando, la gente no sabe lo que es un trabajo”. Por supuesto no sé cuál es la solución, pero cuando veo discursos triunfalistas ante los datos de la última EPA, no puedo sino pensar en María y en el fracaso que supone para nuestra sociedad que tener un trabajo no te saque de la zona de vulnerabilidad, que siga unx en el margen de la pobreza.

¿Y si con encontrar trabajo no es suficiente? ¿Y si resulta que una persona competente y con mucho que ofrecer, como es María, está ahora más desmotivada que cuando no tenía empleo? ¿Cómo le damos la vuelta a esta situación? ¿Cómo generar un mercado de trabajo de calidad, en el que sea posible negociar en términos de igualdad, en el que las personas no estén obligadas a aceptar cualquier condición por necesidad?

*Por supuesto, María no se llama María, es un apodo.

Anuncios

2 pensamientos en “¿Y si con encontrar trabajo no es suficiente?

  1. Buenos días,

    La respuesta fácil sería que use el Buzón (anónimo) del fraude laboral de la Inspección de Trabajo (http://www.empleo.gob.es/buzonfraude/).

    No obstante, ante esta propuesta la respuesta suele ser la misma: “ya, pero entonces me quedo sin trabajo y seguro que luego alguien sí aceptará ese trabajo con esas condiciones, mejor me quedo callado”.

    Es difícil aconsejar en esos casos porque se produce un choque de intereses personales a corto plazo con el interés común (que también es propio) a medio-largo plazo. Hasta que no lleguemos a una situación en el que el conjunto de trabajadores muestre un rechazo en bloque a esos abusos va a resultar difícil hacer actuaciones individuales.

    Lo correcto sería aumentar el control y la capacidad de la inspección para que esa actividad no recaiga en el ciudadano.

    Un saludo,
    Alfredo

    Me gusta

    • Hola, Alfredo. Muchas gracias por comentar. Estoy muy de acuerdo con todo lo que aportas. También ocurre que algunas empresas están denunciadas y contradenunciadas y tampoco hay grandes cambios por esto. Es un tema muy complicado y, al menos a mí, me falta información de la parte administrativa y de cómo se tramitan estas situaciones.
      Un saludo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s